Cómo evitar los dolores posturales del teletrabajo

Cómo evitar los dolores posturales del teletrabajo

Tras esta pandemia hemos notado como el teletrabajo ha afectado a la rutina de todos. Sumado a la restricción de movimiento ha producido, que personas que hasta ahora no manifestaban ningún tipo de dolor, ahora sufran de dolores en espalda, cuello, codos, …

Todo radica en un error postural y la larga exposición a la falta de movimiento. Las consecuencias pueden ser severas y a corto plazo hacen que estén presentes en nuestro día a día. Entendiendo que la solución no pasa por dejar nuestro trabajo, ¿qué podemos hacer para evitarlo?

Consejos para evitar dolores posturales durante el teletrabajo

Hay que buscar la posición que nos sea más cómoda dentro de lo saludable. La corrección de esta determinará nuestra seguridad y la productividad. Por lo que es necesario comenzar a darle la importancia que tiene.

El dolor postural es lo que está asociado a lo que denominamos desequilibrio postural o mala postura. En el caso de cuando vamos caminando, puede relacionarse a no andar derechos y tender a echar la cabeza y el tronco hacia delante. Lo mismo sucede cuando estamos sentados. Pero, siempre aconsejan tener una buena higiene y cuidado de la postura mientras trabajamos, pero ¿cómo lo conseguimos?

Buena postura

Nuestra cabeza debe alinearse con nuestros hombros, que deben estar relajados, mientras mantienes una postura erguida. Hay que procurar mantener la espalda completamente apoyada en el respaldo de la silla. Para esto, ayuda que la pantalla de tu ordenador esté justo frente a tus ojos.

Las piernas deberían seguir en ángulo recto con tus caderas, a la par que tus pies, planos en el suelo.

Hay que buscar la comodidad a la hora de teclear, para liberar de tensión. Con las muñecas rectas y el teclado a la altura del codo será más que suficiente.

Una parte crucial para la higiene de nuestra postura es procurar hacer descansos. Pueden ser de treinta minutos o de menos. El objetivo es descongestionar y relajar la postura. Da una vuelta, estírate o hace unos cuantos ejercicios rápidos.

Bien, ahora que ya sabes cómo debes colocarte, te mostramos algunos consejos útiles para que el espacio de trabajo deje de ser una tortura.

Una silla adecuada marca la diferencia

El asiento debe tener reposabrazos, el respaldo debe ser ergonómico y que la silla pueda ser modificable en altura. Todo esto ayuda a convertir el espacio en lo más ergonómico posible.

El objetivo no es buscar la rigidez, sino encontrar una silla que nos permite también un ligero cambio postural. Y siempre manteniendo los parámetros, ángulos y alineación de nuestras piernas.

Busca una mesa a la altura

Como ya hemos asumido por cómo deberíamos estar sentados trabajando, el plano de trabajo no debe estar muy abajo ni muy alto. ¿Cómo combatimos esto? Con una mesa adecuada. Si tu mesa es demasiado pequeña y tampoco encuentras otro sitio, siempre puedes procurar que se adapte a tus necesidades. Existen accesorios con los que crear un espacio algo más alto (con patas y extensiones), que se apoyan sobre la mesa y obtienes un tablero en alza.

En el caso contrario siempre puedes buscarte una silla que se adapte a distintas alturas y permitir una ligera elevación de esta.

También ayuda que el espacio de trabajo esté liberado y lo tengamos todo a mano, ya que así evitamos las torsiones forzadas de tronco al buscar algún objeto.

Aún con el cuidado de la postura, puedes seguir sufriendo de este tipo de dolores, debido a su larga exposición. Cuando no sea suficiente estos consejos debe acudir a un experto. En Clínica de fisioterapia Jenaro Morán le tendemos una mano. Llámenos si necesita alguno de nuestros servicios.

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